Del "Carlitos" al "don Carlos"
Empiezo a redactar este artículo después de meditarlo mucho. Hace pocos días he cumplido 49 años como comunicador social o exactamente en la radiodifusión nacional. Solo interrumpido por la pandemia del COVID 19 por más de dos años, aunque por un brevísimo tiempo estuve en la conducción de un programa de salud en febrero del 2022 en Radio Latina. Debo agradecer, inicialmente, a Radio Ovación por haber solicitado nuevamente mis servicios como locutor comercial en las transmisiones deportivas. En mi retorno, en octubre del 2023, he encontrado gente joven. Algunos que no conocía, otros a los que sí había escuchado. Hoy, en esa emisora hay damas y varones de la llamada nueva generación de periodistas deportivos, lo que me da mucho gusto en un mundo en donde es necesaria la renovación.
Debo recordar necesariamente como fueron mis inicios. Nada fáciles, por cierto, debido a que yo era un adolescente de 15 años, escolar, algo tímido, pero con ganas de aprender. Lo he referido varias veces, en este blog personal o en alguna de las redes sociales, que fue en enero de 1976 en que me presenté al programa "Gooolazo" del señor Bruno Espósito que en ese tiempo se difundía por Radio Central. Fue Gabriel Mur el que me recibió y días después me contactó con el director, quien luego de preguntarme mis datos y sobre qué me gustaría hacer con ellos, me invitó a acudir a los espacios diarios de eran de lunes a sábados de 19.00 a 19.30 h. Los días fueron pasando con mi asistencia a diario. Los domingos el horario era de 19:00 a 23:00 h. en la que difundían las principales noticias del día y lo más saltante de la semana. Me incomodaba ir, porque estaba dejando a un lado los encuentros del fin de semana y las idas al cine con mis amigos de barrio o visitar a la chica que me gustaba, pero tenía que hacerlo porque era la única forma de ir aprendiendo.
La primera tarea que se me encomendó fue la de llegar temprano a la emisora y dirigirme al teletipo, que era una máquina enorme con una bobina de papel y una cinta de máquina que "tecleaba" sola. Allí. llegaban las informaciones, una tras otra. La emisora estaba abonada a una agencia de noticias que le brindaba ese servicio en forma permanente. Tenía que seleccionar las deportivas y las otras las ponía en una bandeja que estaba al costado. El noticiero de Radio Central se llamaba "La Rotativa del Aire", nombre que años más tarde lo tomó R.P.P. para su servicio informativo. Muchas veces como llegaba temprano y mis compañeros no estaban, ingresaba a la cabina y me ponía a ensayar la lectura de noticias. Pablo Livia, Jacinto Chussing, Óscar Vásquez, Esteban Soriano y el señor Mur me decían que debería estar preparado porque "en algún momento vas a tener que leer al aire o en vivo". Lo que llegó a suceder el domingo 29 de febrero de 1976, en que estaba programada una transmisión desde el Estadio Nacional a partir de las 18:30 h. como antesala del partido entre Universitario de Deportes y Alfonso Ugarte de Puno, cuyo ganador jugaría la Copa Libertadores de América. Hasta hoy, desconozco el motivo por el que los compañeros demoraron su salida al aire. Lo cierto es, de acuerdo a la pauta previa preparada desde el día anterior, "Gooolazo" tenía que ingresar apenas terminara la jornada hípica que la radio cubría con el espacio de don Raúl Serrano Jr. Al concluir ellos, el señor Coz, operador-sonidista de la emisora, puso la marcha o cortina del programa y los jingles de los avisos comerciales y luego me dijo que no tenía música para poner y que mejor saliera leyendo noticias. Con algún temor y nerviosismo lo hice, hasta que recibí el llamado de Bruno desde la caseta del estadio para que le diera el pase correspondiente.
Desde aquel día, muchas cosas han sucedido, "mucha agua ha pasado bajo el puente". "Muchísima", diría yo. He integrado varios programas deportivos radiales, también he leído noticiarios en algunas emisoras, he conducido espacios musicales y también he laborado en tres canales de televisión. He podido realizar diversas labores como periodista, sea reportero, comentarista, redactor, editor, alguna vez como relator de fútbol o baloncesto o locutor comercial, como en estos últimos años. En cada una de ellas haciendo el mejor o mayor esfuerzo para cumplir con lo encomendado por mis jefes. Hablando de jefes o directores, ¡cuántos he tenido! en estos largos años.
Mis jefes en los 49 años de labor profesional
Al referirme a la radio, a la locución o al periodismo deportivo, debo confesar que no estaba en mi mente abrazar esta carrera. Si bien de niño me agradaba salir en las actuaciones del colegio para cantar o recitar, nunca me imaginé que de adulto llegaría a esto. Pero esta carrera pudo más, ya que en el año en que me inicié yo cursaba el cuarto año de secundaria y por estar "metido en la radio o en las transmisiones", lo descuidé y desaprobé en cuatro cursos. Después de "Gooolazo" en Radio Central, pasé a "Olímpico" que era dirigido por don Manuel Marruffo y que tenía entre sus integrantes a Carlos Ernesto Mendoza en Radio San Isidro, y seguidamente a "Panorama Deportivo" con Antonio Cárdenas, Alberto Torres, Pepe Márquez, Wilder Orbegoso, Rafael Jácobo, al que en ese tiempo lo presentaban como "Rafael Jácoby", entre otros. Por aquella "distracción" debía repetir de año por lo que mi padre me dijo que me olvidara del trabajo hasta que termine la instrucción media. Estaba resignado a hacerlo, pero un "regalo" del Ministerio de Educación de entonces salvó a muchos repitentes. Un dispositivo, por esa "única vez" permitía a los alumnos que habían desaprobado cuatro cursos no repetir, sino que se le concedía la facilidad de dar sus exámenes de aplazado y podrían ser promovidos aprobando solo dos cursos. Tuve suerte porque los pasé todos.
Antes del obsequio que el gobierno diera a los escolares "relajados", me había comprometido con mi padre a estudiar, pero también a acompañarlo en su trabajo que tenía él con unos empresarios chinos, fabricantes de calzado. Mi instrucción secundaria la culminé en el turno de la noche, y a la radio sólo iba los fines de semana, por lo que, sin querer ingresé a otro mundo laboral. Cuando terminé, inicié estudios de Administración de Empresas con un primer ciclo aprobado, pero todo lo contrario en el siguiente en donde tuve problemas... y lo dejé. Al poco tiempo, por invitación de un amigo que laboraba en un instituto empecé a seguir Contabilidad. Sucedió algo similar, un primer semestre bueno y en el segundo al verlo complicado... deserté. En esos años, en forma paralela en la radio estuve en "Campeonísimo", gracias a la invitación del buen amigo y colega Freddy Lazo (1977) en donde alterné con buenos profesionales como Tito Navarro, Elejalder Godos, Pepe Carrión, Raúl Carrasco, Juan Pizarro, Guillermo Guzmán, Raúl Cajas, Jaime Calvo Zárate, Daniel Diaz de la Vega, Julio Murguía, Pepe García Barrionuevo, David Vargas Soldevilla, entre otros. Al año siguiente pasé a Radio Callao, cuando esa emisora fue comprada por Bruno Espósito.
El tiempo fue pasando y mi vida transcurría entre el trabajo en la industria del calzado y la radio. A fines de 1979, a la salida del Estadio de Alianza, me encontré con el colega Pepe Márquez quien me preguntó con quién estaba laborando. Acababa de hacerlo con Lucho García, el recordado "mazamorra" en su programa de Radio Santa Rosa al que llegué como un refuerzo para la cobertura de la competencia automovilística de los "Caminos del Inca". El buen Pepe me sugirió que me presentará a donde Pocho Rospigliosi o don Óscar Artacho para solicitar un puesto de trabajo. el cual sería en forma permanente y con estabilidad laboral incluida. Me decidí por la primera opción por lo que antes de las fiestas de fin de año, acudí a las oficinas de "Ovación" en el tercer piso del edificio de la avenida Uruguay 355. La verdad, es que no era nada fácil hablar con don Alfonso Rospigliosi. Siempre estaba ocupado. Don Lucho Ossio, comentarista del programa me conocía y me dirigí a él. Le hablé de mi deseo de laborar con ellos. "Le voy a decir a Pocho. Vente pasado mañana", me dijo. Fui a los dos días, y la respuesta fue que esperara hasta los primeros días de enero. Mi deseo era ingresar no solo como periodista deportivo, sino que también podía hacer labores de oficina, como cobranzas y pagos. Lamentablemente, todo quedó en intentos. Nunca pude conversar detenidamente con Pocho, pese a que iba todos los días. Me pasé todo el verano de 1980 esperando la oportunidad que no llegó. Hasta fui el "blanco" de una broma de los reporteros del programa, ya que Arturo Hernando, el buen Arturo, gran relator y mejor amigo, pero muy palomilla, me sugirió que hablé con el señor Jorge Frías, el Gerente. "Él te va a ayudar, es la mano derecha de Pocho", me aseguró y yo ingenuamente le creí. Resulta que el señor Frías era uno de los choferes de don Alfonso, y éste por las pocas cosas que hacía en la empresa, le comenzó a decir "Gerente". Ya se imaginarán como se rieron de mí el "Pollo" Hernando y sus secuaces: Lucho Valdez, Mario Grau, Pepe Leiva, Freddy Lazo, Ronald del Águila, entre otros. Después de ese hecho, me avergoncé y nunca más fui.
Lo curioso de todo, es que yo me sentía dentro de "Ovación" por lo que había renunciado a mi trabajo en la distribuidora de calzado. ¡Estaba en nada!. Con mi liquidación por tiempo de servicios y mis ahorros podría mantenerme unos tres meses, y después ¿qué? Pensé en volver al programa "Campeonísimo" o a Radio Callao, pero nada de ello ocurrió. En el mes de junio, caminando por el Palacio de Justicia me encontré con el doctor José Quelopana Rázuri, comentarista y jefe de producción de "Pregón Deportivo", a quien le consulté si habría una oportunidad en ese programa. "Visíteme cualquiera de estas noches para conversar". La suerte estuvo conmigo, ya que estaban necesitando un reportero que haga entrevistas diarias en entrenamientos de equipos, o en conferencias de prensa. "El señor Carlos Bazay ha sido promovido a comentarista y el puesto que tenía de reportero está vacante", me dijo. Me probaron por unos días, les gusté y me quedé por más de dos años allí. La persistencia tuvo sus frutos y allí tuve el honor de laborar con grandes personalidades como don Óscar Artacho, Raúl Goyburu, Miguelito de los Reyes, Marco Aurelio Hidalgo, Pedro Mina, Jorge Soria, Alejandro Madrid, Raúl Romero Cadillo, Foster Urtecho, Dante Mateo, Wilmer del Águila, Hernán Zamudio, Roberto Ognio, Lucho Rubín, entre otros.
Después emigré a otros programas. En 1983, pasé a Radio Callao. Lo más resaltante de mi presencia en esa emisora fue la transmisión de la pelea por el título mundial de boxeo desde Tsu (Japón) entre nuestro compatriota Luis Ibañez y el local Jiro Watanabe, que se hizo en forma exclusiva para todo el país. Viajaron Bruno Espósito y Alberto Labó, y yo desde cabina en Lima hice la locución comercial. ¡Han pasado 42 años de aquella extraordinaria cobertura!. Al año siguiente, fui llamado por Raúl Maraví para ser parte del nuevo programa "Súper Deporte" en Radio Unión. En 1985, se produce mi primera incursión en "Ovación" que estaba en la busqueda de locutores comerciales tras la salida de su tradicional voz, don Germán Villalobos y de uno de los que lo secundaba Raúl Cajas. Fue gracias a Lucho Valdez Reluz, mi paisano, con quien había laborado en Callao, que me llevó a donde Pocho. Pude ingresar aquella vez, pero no fue nada fácil, ya que después de haber llegado a un acuerdo económico, al día siguiente cuando debía incorporarme en forma oficial, no pude hacerlo ya que en la noche anterior habían contratado a otro locutor recomendado por Fernando Farrés, que era otra de las voces comerciales del programa. Esa persona, no se adaptó al estilo de "Ovación" y se retiró a los pocos días, por lo que me presenté nuevamente.
Mi permanencia fue por casi cuatro meses, entre abril y junio. En ese tiempo, ingresé a estudiar Ciencias de la Comunicación y tuve que escoger entre mi formación académica o mi permanencia en las cabinas de radio o en escenarios deportivos. Decidí por la universidad y me dediqué al 100% a los estudios los que terminé sin problemas. Aunque eventualmente volví a hacer transmisiones para Radio Callao, después con Radio Cora y "La Voz del Deporte" con Miguel Portanova y en automovilismo con "Campeones del Volante" en Radio Selecta con Alberto Torres.
Al culminar la carrera en febrero de 1990, estuve como practicante en Radio Red, emisora que operaba en los 1040 kc en amplitud modulada. La gerenciaba don Gilberto Muñiz Caparó, que visionaba una estación que compitiera con R.P.P. o con Radio Antena 1. Su proyecto quedó solo en eso, ya que al poco tiempo dejó de salir al aire, por problemas de obtención de licencia, nos dijeron. A continuación, mi paso fue por Antena 1 en el espacio deportivo y en el noticiero, "Frecuencia Deportiva" en Radio Miraflores, "Más Gol" de Radio Omega, "Impacto Deportivo" en Radio Star primero, y en El Sol, después, con don Luis Alfonso y Mauricio Cortés, unos grandes señores, y "Súper Gol" con Gustavo Barnechea. A fines de 1995, fui fundador del programa "DxTv" en el canal 7 con Bruno Espósito y Vicente Cisneros. En el 2000 pasé a "Ronda Deportiva" de CPN Radio, dos años después a Radio Nacional en donde realicé varias labores en las áreas de prensa y producción. Allí estuve hasta el 2008, pero como no quería dejar de hacer periodismo deportivo, integré "Match Deportivo" en Radio Santa Rosa con Percy Espino.